Page 11 -
P. 11
Beatriz Helena Robledo
Un día, antes de que se acabaran las clases, se me ocurrió la
maravillosa solución. Quería una fiesta de fin de año con mago
incluido. Mamá no podía negarse. Me había vuelto un niño tan
juicioso, tan callado, tan metido en los libros que merecía un premio
por mi buen comportamiento. A mamá le pareció una buena idea.
Le insistí en que tenía que ser el mismo mago, alto, flaco y de
barbas que había estado en la fiesta de mi prima Carolina.
35
Un-Acto-De-Magia-225X225.indd 35 20/09/18 4:26 p.m.

